La Administración de Seguridad del Transporte (TSA) establece condiciones específicas para llevar baterías portátiles en aviones que operan en EE.UU. Conocé los límites de capacidad y las medidas de seguridad obligatorias.
El uso de power banks o baterías portátiles en vuelos que operan en Estados Unidos está regulado por la Administración de Seguridad del Transporte (TSA). Los viajeros pueden transportar estos dispositivos, pero deben cumplir con normas específicas para su traslado en avión.
Una power bank está diseñada para cargar dispositivos electrónicos como teléfonos, tabletas o computadoras portátiles. Funciona como una fuente externa de energía que almacena carga en baterías de litio. La TSA las incluye en su normativa bajo la categoría de «baterías de litio de repuesto», es decir, aquellas que no están instaladas en un equipo.
La regla principal establece que las baterías de litio de repuesto, incluidos los cargadores portátiles y baterías externas, deben transportarse únicamente en el equipaje de mano. Está prohibido colocarlas en el equipaje facturado en todos los casos. Sin embargo, cuando la batería está instalada dentro de un equipo, como un teléfono celular, una computadora portátil o una cámara, puede transportarse tanto en equipaje de mano como en equipaje facturado.
Para las baterías recargables de iones de litio, el límite general es de 100 vatios-hora (Wh) por unidad. No existe un límite específico de cantidad para uso personal, pero se prohíbe transportarlas con fines comerciales o de distribución. Las baterías con capacidad entre 101 y 160 Wh requieren aprobación previa de la aerolínea y tienen un máximo de dos unidades por persona. Este rango incluye baterías de mayor capacidad utilizadas en computadoras portátiles de larga duración y en algunos equipos audiovisuales profesionales.
La Administración Federal de Aviación (FAA) dispone de una calculadora en línea que permite determinar la capacidad de una batería cuando ese valor no figura en el dispositivo. El procedimiento consiste en ingresar el voltaje (V) y los amperios-hora (Ah) para obtener el resultado en vatios-hora (Wh). La herramienta también contempla casos en los que la capacidad está expresada en miliamperios-hora (mAh).
La normativa establece condiciones para el transporte seguro de baterías de litio en cabina, buscando reducir riesgos durante el vuelo. Además, las baterías dañadas o retiradas del mercado que puedan generar calor peligroso no deben transportarse en ninguna modalidad, ni en cabina ni en bodega. Estos dispositivos pueden sobrecalentarse y presentar un fenómeno conocido como «fuga térmica», que puede ocurrir sin previo aviso y provocar un aumento rápido de temperatura, originado por daños, sobrecarga, exposición al agua o defectos de fabricación.
