Oscar Tamis, exintendente de Oliva, asumirá el 19 de abril al frente del partido en la provincia. La elección se desarrolló sin la participación de la lista opositora y con una alianza entre sectores opositores a Macri y el bullrichismo.
CÓRDOBA.- El PRO de Córdoba tendrá un nuevo presidente a partir del 19 de abril. En esa fecha asumirá Oscar Tamis, quien reemplazará a Oscar Agost Carreño, el dirigente cuestionado por Mauricio Macri. Tamis, exintendente de Oliva y exlegislador provincial, resultó electo luego de que la lista opositora encabezada por Hernán Cornejo no se presentara a la compulsa. El dirigente electo es de la línea de la macrista Soher El Sukaria.
De un padrón de aproximadamente 16.000 afiliados, votó algo menos del 10% este domingo. Desde la lista ganadora señalaron: «La democracia interna no se cuestiona desde afuera ni se condiciona con denuncias mediáticas; se ejerce participando. Los afiliados del PRO Córdoba lo entendieron así y se expresaron en las urnas, defendiendo con su voto el derecho a elegir y a ser elegidos».
Agost Carreño, exlegislador nacional que integró el bloque Encuentro Federal, es el denunciante de la causa $LIBRA. En esta oportunidad, concurrió a la interna aliado con el sector que responde a Patricia Bullrich y que lidera la diputada nacional por Córdoba, Laura Rodríguez Machado.
En diciembre de 2024, durante una visita a Córdoba, Mauricio Macri resolvió la intervención del PRO provincial y apuntó públicamente contra Agost Carreño, pidiendo su remoción del cargo. Laura Alonso, ex titular de la Oficina Anticorrupción, fue designada interventora. Agost Carreño respondió en su momento: «Decidió volver a ignorar el federalismo y la democracia para seguir matando el gran partido que fundó».
La Justicia Electoral declaró inválidas las intervenciones impulsadas por el PRO a nivel nacional. La Cámara Nacional Electoral consideró que las actas de las reuniones donde se decidieron no cumplían con requisitos esenciales de transparencia y previsibilidad. Agost Carreño sostuvo que estas intervenciones «tuvieron motivaciones estrictamente políticas y buscaron impedir que los afiliados cordobeses puedan elegir sus autoridades». Su sector interno ratificó ahora la conducción partidaria a través de las urnas.
