Ley de Glaciares: el Senado consuma un retroceso y el peronismo vuelve a garantizar la entrega

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El Senado de la Nación Argentina dio media sanción a la modificación regresiva de la Ley de Glaciares. Como viene haciendo costumbre en el Congreso, el texto final no se conocía hasta llegado al recinto por gran parte de la cámara. La propia Terenzi Edith (Juntos por el Cambio Chubut), presidenta de la comisión de Recursos Naturales admitió que «tuvieron poco tiempo». El senador Fernando Salino de San Luis dijo que el texto lo conocieron 15:32 hs y denunció violaciones al reglamento. Este tratamiento exprés, junto con la baja de la edad de punibilidad y la reforma laboral previstas para el viernes, deja al desnudo la hoja de ruta del gobierno, avanzar simultáneamente contra derechos sociales y ambientales para facilitar la entrega de bienes naturales y profundizar la precarización de la vida.

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La Ley de Glaciares es una de las pocas leyes ambientales conquistadas con una gran lucha socioambiental. La reforma que es rechazada por numerosas organizaciones se consiguió con la complicidad de sectores del peronismo, incluidos votos de Unión por la Patria. Esta cronista le preguntó al jefe de bloque de Unión por la Patria, José Mayans, si los votos aportados por su bloque son de «traidores» o sanos hijos del peronismo. El senador aseguró que quienes acompañaron la modificación se comprometían a respetar los presupuestos mínimos establecidos por la ley. Pero si ese fuera el caso, ¿por qué modificar la ley?

Lo cierto es que el peronismo comparte el consenso extractivista que atraviesa todos los partidos políticos, excepto el Frente de Izquierda. La regresiva modificación de glaciares no hubiera sido aprobada sin los votos proporcionados por el Justicialismo y Unión por la Patria. El peronismo vuelve a mostrar que es una estafa, son cómplices del plan de entrega de Milei, habiendo sido votados como oposición al mismo. De fondo, el problema es que no tienen un proyecto alternativo a este modelo dependiente, primarizado y devastador.

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Uno por uno: cómo votaron los Senadores

La votación en general fue de 40 votos a favor, 31 en contra y 1 abstención. El peronismo aportó los votos de Uñac (San Juan) y Corpacci (Catamarca) de Unión por la Patria, Arce y Rojas Decut (Misiones), Andrada (Catamarca), Moisés (Jujuy), Mendoza (Tucumán), Royón (Salta) y Espíndola (Corrientes).

Qué cambia con la reforma de la Ley de Glaciares

La modificación votada implica dejar sin efecto los objetivos de la ley original. En primer lugar, transfiere mayor poder a los gobernadores para decidir sobre glaciares y geoformas periglaciales, aun cuando estos alimentan cuencas interprovinciales y deberían estar bajo una tutela nacional uniforme, como establece la Ley General del Ambiente.

Además, reduce el alcance del Inventario Nacional de Glaciares: sólo quedarían protegidos aquellos considerados de función hídrica “comprobada” y no se especifican criterios para definir dicha función. Incluso se habilita la exclusión de glaciares ya incorporados al inventario si la autoridad los declara “no estratégicos”, invirtiendo el principio precautorio.

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La reforma también vacía de funciones al IANIGLA, que perdería su principal competencia técnica. Si una provincia solicita excluir un glaciar, el instituto quedaría obligado a hacerlo o podría avanzarse igual con su explotación.

Por último, habilita actividades antes prohibidas: minería, hidrocarburos y uso de sustancias contaminantes quedarían permitidos siempre que no afecten de un “modo relevante”, una categoría ambigua que quedaría en manos de las autoridades provinciales. Así, la ley deja de ser una norma de protección para transformarse en un régimen de habilitación a las grandes mineras.

Agua para los pueblos o ganancias para las mineras

La Libertad Avanza justifica la destrucción de los territorios en nombre de la creación de empleo, la reducción de la pobreza y la transición energética. Y sectores del peronismo repiten ese libreto. El gobernador de Catamarca y presidenta de la Mesa del Litio, Raúl Jalil, llegó a felicitar (sic) a Milei y sostuvo que “no hay impacto ambiental más negativo que la pobreza”. La frase busca polarizar el debate, y oponer la defensa del ambiente con las necesidades sociales.

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Pero los hechos desmienten esa narrativa, ya quienes defendemos el ambiente defendemos los puestos de trabajo y exigimos que no entreguen nuestro bienes comunes naturales. Allí donde avanza la megaminería, la pobreza no desaparece y se destruyen otro tipo de actividades productivas, es decir, aumenta la dependencia y la desigualdad. El caso de San Juan es paradigmático. Los pocos puestos de trabajo directos que genera el sector no compensan los empleos perdidos en otras ramas ni construyen un desarrollo diversificado, ni eslabonamientos productivos. El agua contaminada no puede usarse para riego de los campos. Los llamados «desarrollistas» nunca explican cuándo llega el desarrollo.

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Por el contrario, el saqueo ambiental va de la mano con la reforma laboral, por eso no resulta extraño que se discutan a la par. El plan del gobierno y sus cómplices es un país de enclaves económicos, territorios subordinados a un puñado de corporaciones donde el extractivismo sea casi la única opción posible. Defender los glaciares es también defender el empleo, pero un empleo con derechos y en un modelo productivo al servicio de las mayorías, no de las mineras.

La modificación de la ley busca garantizar mejores condiciones de negocio y mayor impunidad para las empresas. Hoy ya existen explotaciones en zona periglaciar. El caso emblemático es el de Barrick Gold con la mina Veladero, que incluso busca expandirse y donde se registraron múltiples derrames denunciados por la comunidad. La desprotección de glaciares busca blindar las responsabilidades empresarias en estos desastres.

Y si acaso el saqueo ambiental no fuera suficiente, el mismo es acompañado del saqueo económico. A los beneficios históricos de la ley minera menemista se suman los «incentivos» del RIGI. A esto se agregan prácticas sistemáticas de subfacturación y maniobras de evasión. Los pocos dólares que ingresan no son nada frente a lo que se extrae y los costos socioambientales, pero además en gran medida se destinan a la fuga y al pago de la deuda. Esto tampoco es casualidad, la deuda externa funciona como mecanismo extorsivo para aumentar los extractivismos y los extractivimos alimentan las arcas de esa deuda. A uno y otro lado del mostrador están los mismos fondos de inversión como BlackRock, Vanguard y State Street.

Por su parte, Patricia Bullrich se refirió a la transición energética y la oportunidad única de explotar cobre, litio, oro. Sin embargo, ninguno de esos minerales está yendo a la transición energética. La carrera por la explotación de los recursos de las potencias imperialista es para armamento, se preparan para la guerra, mientras el planeta se recalienta y la crisis climática genera cada vez más catástrofes que sufren las mayorías. Esto no tiene nada de razonable.

La calle frente al acuerdo de arriba

Mientras dentro del recinto se mentía descaradamente, afuera asambleas socioambientales, organizaciones de derechos humanos y espacios políticos denunciaron el retroceso y advirtieron que la pelea continúa en Diputados. Además, en todo el país se realizaba una jornada plurinacional que incluía vigilias en algunas provincias y por la mañana una actividad de Greenpeace generó repercusión a partir de la represión y el accionar policial contra la prensa. Desde espacios como Alerta Roja Ambiental expresaron su repudio y pidieron por la liberación de todos los detenidos.

La experiencia demuestra que cada conquista ambiental fue fruto de la movilización, no de la buena voluntad parlamentaria. También demuestra que, cuando se trata de garantizar negocios extractivos, oficialismo y sectores de la oposición tradicional encuentran puntos de acuerdo.

La media sanción a la modificación de la Ley de Glaciares es un paso grave hacia la entrega. Pero no está dicha la última palabra. Si algo dejó claro esta votación es que la defensa del agua no puede delegarse en quienes, llegado el momento, levantan la mano para flexibilizar su protección.

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