Un nuevo conflicto laboral se abrió tras el despido de 21 trabajadores de un organismo nacional vinculado a la actividad yerbatera, lo que representa una reducción del 25% de su plantel.
La medida fue denunciada por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), que expresó su rechazo y advirtió por las consecuencias operativas e institucionales del recorte.
Según informó el sindicato, entre las personas despedidas se encuentran delegados gremiales, una situación que profundizó el conflicto y encendió alertas sobre el respeto de las garantías sindicales. Desde ATE señalaron que la inclusión de representantes de los trabajadores entre los cesanteados podría constituir una violación de derechos protegidos por la normativa laboral vigente.
Las notificaciones fueron realizadas de manera individual y con la presencia de un escribano público. De acuerdo a lo indicado por el gremio, el procedimiento se llevó adelante sin instancias previas de diálogo ni negociación con la organización sindical, lo que generó malestar entre los trabajadores afectados.
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Los despidos se produjeron en la ciudad de Posadas y alcanzaron al personal del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), donde funciona la estructura administrativa central del organismo. La reducción de personal generó preocupación por el impacto inmediato en el desarrollo de las tareas habituales y en la capacidad operativa del ente.
Desde ATE vincularon la decisión con la reciente asunción de nuevas autoridades en el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), designadas por el Poder Ejecutivo nacional. En ese contexto, señalaron que el recorte de personal se inscribe en una política más amplia de ajuste aplicada sobre distintos organismos del Estado.
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El sindicato recordó que el INYM ya había sufrido una reducción de sus atribuciones, entre ellas la pérdida de la facultad de fijar precios de referencia para la yerba mate. Según indicaron, esa modificación debilitó la capacidad de intervención del organismo en la regulación de la actividad y tuvo efectos directos sobre productores, trabajadores y otros actores de la cadena yerbatera.
ATE advirtió que la combinación de despidos y quita de funciones compromete el rol del Instituto Nacional de la Yerba Mate como herramienta de regulación del sector. En ese sentido, señalaron que la reducción de la planta limita el cumplimiento de las tareas asignadas y afecta la presencia institucional del organismo.
