León vivió 555 días, muchos de ellos soportando torturas salvajes de parte de su padrastro e, incluso, de su mamá, que no hacía nada por evitarlas. Un año y medio tenía. Indefenso, atravesó situaciones inconcebibles, que nadie en su sano juicio podría imaginar. Su vida, su infierno, se terminó el 23 de septiembre de 2023, víctima de «un shock séptico».
Lo que causó su muerte también entra en el terreno de lo inverosímil, pero pasó: le clavaron una aguja de coser de 2,5 centímetros de largo en la zona lumbar, que le atravesó la piel y se posó en un músculo. Este objeto, que lo dejaban en la cuna, a mano, para castigarlo cuando lloraba, estaba oxidado y le provocó la infección generalizada.
Este miércoles empezó el juicio contra Yesica del Carmen Aquino (36) -ama de casa- y Roberto Carlos Fernández (31) -carpintero-. Eran la madre y el padrastro de la víctima, Ehdryan León Aquino, que había nacido el 17 de marzo de 2020.
Las audiencias se llevan a cabo en el Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 de Quilmes. La fiscal es María de los Ángeles Attarian Mena.
La pareja vivía en la calle 162 al 2600, en Berazategui. Ella tenía cinco hijos más, de entre 8 y 16 años. También sufrían padecimientos similares. Pero Fernández, que se había mudado desde Merlo, «estaba totalmente ensañado y obsesionado con León«.
En el requerimiento de elevación a juicio, que hizo la fiscal Gabriela Mateos, de la UFyJ N° 3 de Berazategui, se reseña el martirio sufrido por el bebé, sobre todo de parte de su padrastro, lo cual también fue confirmado por las hermanas de la imputada.
- Le daban golpizas a mano abierta o con palos.
- Lo mordían en el cuello (las marcas eran compatibles con las arcadas dentarias de su mamá), en las manos y en otras partes del cuerpo.
- Lo bañaban y, en pleno invierno, lo dejaban desnudo, al lado de la ventana, al viento, para que se congelara.
- Le hacían caminos de pan en la cuna para que se llenara de hormigas negras y lo mordieran.
- Le ponían pimienta en la leche de la mamadera o le escupían flema en su interior.
- Le tapaban la cara con las almohadas cuando lloraba, hasta casi ahogarlo.
- Le clavaban alfileres en el paladar y agujas en los pies.
- Le daban huesos de pollo para que le astillaran la garganta.
- Lo ahogaban en una palangana.
- Le pellizcaban las orejas, que le quedaban coloradas.
- Cuando se lanzó a caminar, lo obligaban a subir y bajar descalzo en una escalera llena de piedras.
El día que se precipitó el horrendo final
El día que se precipitó todo, el 19 de septiembre de 2023, las hermanas de la acusada aseguraron que la pareja puso la música a todo volumen para ocultar lo que pasaba. «León reaccioná«, gritó Aquino. «Llamá a una ambulancia que se ahogó con la leche«, respondió Fernández.
Según lo que pudieron reconstruir, el padrastro le puso la mamadera y lo tapó completamente con frazadas y almohadas. Como lloraba, el hombre entró al menos cuatro veces al cuarto, sin permitir que otros lo hicieran, hasta que no se lo escuchó más.
El nene fue llevado por la pareja al Hospital Evita Pueblo, de Berazategui. Dijeron que se había ahogado con la mamadera. Lo derivaron al Hospital El Cruce, en Florencio Varela, donde dieron intervención a la Justicia por las numerosas lesiones que presentaba, indicativas de maltrato infantil.
«A León tenían planeado abandonarlo casi muerto en su casa y ellos irse a alquilar lejos, empezando una vida nueva, como si nada, pero el odio que le tenían anticipó antes su muerte«, cuenta Ayelén Aquino, tía del nene, en la página de Facebook «Justicia por León Aquino«.
El martirio de los hermanos de León
Los hermanos de la víctima también sufrieron un infierno: los dejaban encerrados por días, sin nada para comer; no los abrigaban durante el invierno; los pinchaban con alfileres; los castigaban con un látigo.
Ellos nunca se animaron a revelar estos tormentos, porque estaban amenazados. Sus familiares los notaban cada vez más callados, con una mirada triste.
La más grande se animó a hablar cuando detuvieron a los sospechosos. En Cámara Gesell, declaró que su mamá, el día que lo llevaron al bebé al hospital, con la criatura desvanecida, le gritó a su pareja: «Sos un hijo de puta, qué le hiciste a mi hijo«.
También contó que ambos «los cagaban a palos» a todos ellos y que Fernández se ensañaba con León porque decía que era «mañoso y malcriado«.
Los vecinos confirmaron que escuchaban los gritos de los niños. Los familiares también. Y aseguran que, a pesar de las denuncias, no les prestaron atención. Que Yesica se lo pasaba drogada, que tenía «un comportamiento omisivo» ante las sucesivas torturas, sistemáticas y premeditadas que ejecutaba principalmente su pareja.
Estos testimonios fueron ratificados en la audiencia de este jueves por las tías de León, que fueron estremecedores.
Según la fiscal Mateo, «surge a las claras que León Aquino prácticamente desde su nacimiento padeció un calvario» y todo terminó siendo la «crónica de una muerte anunciada».
«Solo me queda pedirte perdón… Por no haber podido salvarte a tiempo. Mi corazón está destrozado en mil pedazos, sangrando en silencio, escuchando en susurros la memoria de tu agonía… una que jamás se olvida. Cargando con una culpa que no se borra. Te amo hasta la eternidad, mi bebito eterno… Y con el alma en ruinas… te pido perdón«, escribió su tía Ayelén.
La autopsia estableció que el nene falleció de un cuadro séptico producto de la aguja, que estaba alojada en su organismo desde hacía un tiempo y habría producido una hemorragia, al margen de estar contaminada con bacterias y/o virus.
La pareja llegó a juicio acusada de «homicidio agravado por el vínculo y por alevosía y por premeditación«. La única pena que les cabe, sin son encontrados culpables, es la perpetua. Este viernes habrá alegatos y se sabrá cuándo va a ser la sentencia.
EMJ